ERRORES ORTOGRÁFICOS MAS COMUNES


Posibles problemas en la evaluación diagnostica de: 
"Lenguaje o Gramática"

Tú y tu
Tú: es pronombre personal y se usa cuando te refieres a una persona. Ejemplo: Tú eres muy valiente.
Tu: se refiere a un objeto de posesión.
Ejemplo: Tu chamarra me gusta.


Mí y mi
Mí: se refiere a un pronombre personal.
Ejemplo: Me probé a mí mismo que era posible lograrlo.
Mi: se refiere a un objeto de mi posesión.
Ejemplo: Mi perro se divierte con el agua.

Haber y a ver
Haber: es un verbo que señala que existe un objeto o cosa.
Ejemplo: Debe haber algo que se pueda hacer.
A ver: es la suma de la preposición a y el verbo ver.
Ejemplo: Voy a ver si ya están los resultados.

Hay, ahí, ay
Hay: es la conjugación del verbo haber.
Ejemplo: Hay muchos libros que leer.
Ahí: es un adverbio que señala un lugar.
Ejemplo: Ahí es mi casa.
Ay: es una interjección u onomatopeya, como eh, ah, ups, ouch.
Ejemplo: ¡Ay me duele mucho!

Allá, halla, haya
Allá: señala un lugar en el espacio.
Ejemplo: Vamos para allá.
Halla: es la conjugación del verbo hallar.
Ejemplo: No hallo explicación para lo que ocurrió.
Haya: se refiere a un árbol llamado “haya” y a su madera, también al Tribunal de La Haya; y finalmente al verbo conjugado de haber
Ejemplos: El haya se secó por el otoño.
Espero que haya lugar para mí.

Él y el
Él: se refiere a un pronombre personal.
Ejemplo: Él es mi novio.
El: es un artículo, como la, los, las.
Ejemplo: El tornado arrasó con todo.
Más y mas
Más: es un adverbio de cantidad, que designa una cantidad mayor.
Ejemplo: Quiero quedarme más tiempo en la fiesta.
Mas: es una conjunción, sirve para unir dos oraciones, es como: pero, aunque, sin embargo.
Ejemplo: Me quiero quedar más tiempo en la fiesta, mas mi padre se molestaría.

Yendo y llendo
Yendo: es el gerundio del verbo ir.
Ejemplo: Se está yendo más rápido que de costumbre.
Llendo: es una forma incorrecta de escribir, no existe.

Vaya y valla
Vaya: es el presente subjuntivo de ir, y/o su imperativo, además de ser usado como interjección.
Ejemplos: Vaya despacio.
Vaya directo a su lugar de trabajo.
¡Vaya chico tan agradable!
Valla: línea de estacas clavadas al suelo que se usa para circundar un lugar; un obstáculo a saltar; también se refiere a las carteleras que se ponen en las calles con fines publicitarios.
Ejemplos: La vecina puso una valla de púas en su jardín.
Él saltó todas las vallas.
La valla dice que hay ofertas en…

Calló, callo, cayo y cayó
Calló: pretérito perfecto del verbo callar.
Ejemplo: De pronto se calló y echó a llorar.
Callo: se refiere a durezas que por lo regular se presentan en pies y manos.
Ejemplo: Le salió un callo por usar zapatos apretados.
Cayo: es un montículo de arena, una isla.
Ejemplo: En el Golfo de México hay muchos cayos.
Cayó: es el pretérito perfecto del verbo caer.
Ejemplo: El muchacho se cayó de su motocicleta.
Ahora que sabes las diferencias entre estas palabras, puedes usarlas adecuadamente.

Hecho/ echo – Esta venia en mi prueba
La diferencia entre el verbo “hacer” y el verbo “echar” es tan solo de una hache en algunas de sus formas:
“Nunca he hecho los deberes en inglés” y “Primero echo las cebollas a  la sartén y luego corto los ajos”.

El significado de ambos verbos es muy distinto y es importante recordar que “echar” (arrojar, lanzar, hacer salir algo o a alguien, etc) también “echa la hache por la ventana”, como me decían de pequeña para recordarlo.
 “A parte”
Lo correcto es “aparte“. Irónicamente, ¡aparte se escribe siempre junto!
Porque/ por qué, porqué
La confusión entre estas diferentes formas suele ser una pesadilla para el escritor que empieza. Dejo aquí algunas claves (y, como siempre, leer o pronunciar en voz alta nos puede dar muchas pistas de cuál es la forma correcta, si no nos acordamos).
Porqué: sustantivo. Suele ir acompañado de artículo o posesivo: “Nunca entendí el porqué de sus acciones”
Porque: conjunción causal, que introduce una frase subordinada explicando la causa de algo: “Hemos llegado tarde porque el autobús se estropeó”
Por qué: se usa en oraciones interrogativas (directas e indirectas): ¿Por qué no me habías dicho qué era tu cumpleaños? No entiendo por qué no me dijiste que era tu cumpleaños.
Vaya/valla, haya/halla/ allá
A este podríamos añadir, incluso, royo/rollo, o raya/ralla, que también son confusiones con las que me he topado, aunque sin duda las dos primeras son las ganadoras:

Valla: es una cerca que delimita un terreno (“Prohibido saltar la valla”), mientras que vaya es una expresión de sorpresa (“¡Vaya! He ganado el tercer premio”) o la primera/tercera persona del presente de subjuntivo del verbo “haber”: “Que yo/ella vaya a la recepción no cambia nada”.
Halla: sería la tercera persona del presente del verbo “hallar” (encontrar) “Una agente de policía halla un cadáver en un edificio abandonado”); “Haya“, de nuevo una forma verbal, en este caso del verbo haber (“Espero que el sofá haya cabido en la furgoneta”) o un árbol (“Hemos plantado un haya y un abedul”).  “Aya” es sinónimo de cuidadora (“Mi vieja aya se llamaba Matilde”). “Allá” es un adverbio de lugar (“La casa estaba allá a lo lejos, a la derecha de aquella colina”)

Ay, ahí, hay
Muy usual es también la confusión entre todas estas palabras (y doloroso para la vista).
Ay: es una interjección para expresar dolor. “¡Ay, me he dado un golpe con la esquina de la mesa!”
Ahí: como “allá”, se trata de un adverbio de lugar, en este caso indica un lugar muy próximo al hablante: “Tienes la goma de borrar ahí, encima del escritorio”
Hay: es la tercera forma del singular del presente del verbo “haber”: “Hay una tetera preparada para la convención de enfermería”. Recordemos que, en esta forma impersonal, siempre se usa así, en singular, aunque el objeto al que se refiera sea plural: “Hay veinte casos de viruela declarados en Salamanca”.
Más / mas
La primera forma, la acentuada, es un adverbio de cantidad (contrario a “menos”) y sin duda la más común -sobre todo en castellano, ya que la segunda apenas la usamos.
La forma no acentuada es una conjunción adversativa sinónimo de “pero”, que en los países latinoamericanos tiene un uso más frecuente: “Me han subido el salario, mas no tanto como esperaba“. Si te fijas, es imposible sustituir esta segunda forma por “menos” sin que resulte incorrecta gramaticalmente: “Me han subido el salario, menos no tanto como esperaba”.
En cambio, la forma acentuada siempre se puede sustituir por “menos” y resultar correcta gramaticalmente: “Quiero más paella/ Quiero menos paella”. “Esperaba más de mis sobrinos/ Esperaba menos de mis sobrinos”.
Qué/Que, cuándo/cuando, dónde/ donde
Como explica la Fundeu,  Cómo, cuándo y dónde se escriben con tilde cuando tienen carácter interrogativo o exclamativo, como en «¿Dónde has metido las llaves del coche?», «No hemos decidido dónde cenar», «¡Cuándo has llegado!» o «No sabes cómo llovía cuando salí del trabajo».
Estos adverbios se pueden confundir con las palabras como, cuando y donde, que se pronuncian igual pero se escriben sin tilde porque sus significados y usos son diferentes.
Para saber cuándo estas palabras son adverbios interrogativos o exclamativos, puedes usar este truco: si tras la palabra puedes incluir “demonios”, irá acentuada:
«¿Dónde DEMONIOS has metido las llaves del coche?» sería correcto y “dónde” irá acentuada.
En cambio, «Busqué las llaves donde siempre están, pero no las encontré», no llevaría acento, ya que sería incorrecto decir “busqué las llaves donde demonios siempre están…”
A ver/ haber,  A/Ha
Haber: es el infinitivo de dicho verbo, que suele ser además el auxiliar para formas compuestas: “Haber venido antes si querías tener sitio”, “No haber hablado es señal de inseguridad”
A ver: en cambio, se trata de la preposición “a” y del verbo “ver”, es decir, siempre indica una acción en la que alguien va a observar alguna cosa, ya sea un futuro cambio, algo que está por venir, o un evento, etc. “Vamos esta tarde a ver las estrellas”, o, más coloquialmente: “A ver si sale todo bien”, que no es más que el apócope de “(Vamos) A ver si sale todo bien”
De hecho, un pequeño truco para asegurarte de que estás en la forma separada es colocar antes “vamos”.
Y, sin duda, una de las faltas más frecuentes que me encuentro es utilizar la preposición “a” (sin hache) en lugar del verbo auxiliar “ha” (de haber, con hache) junto a un verbo: “Alejandra a llegado de París esta noche“.
O peor aún, al contrario, más doloroso aún para la vista es cuando alguien utiliza el “ha” del verbo “haber” en lugar de la preposición “a” -y desgraciadamente he tenido que leerlo más de una vez y más de dos: “Vamos ha ver qué ocurre“.

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